domingo, 24 de mayo de 2009

La primavera de Benedetti

Todos sabemos que hace unos días murió Mario Benedetti, todos los que alguna vez nos paseamos por su palabra. Todos hemos sentido la tentación de ponernos cursis y grandilocuentes homenajeando su vida, su obra...
Para mí Benedetti siempre tuvo el aspecto de un abuelo sonriente, uno de esos abuelos que cuenta historias no siempre felices ni siempre tristes, como la vida misma. Uno de esos abuelos que oculta, con un guiño de su mirada, poemas de amor, de tiempo, de deseos, de olvidos, incluso de muerte. Siempre despierto, siempre con los ojos abiertos incluso a lo que no se ve con los ojos.
Puede que esta no sea más que mi impresión sobre él pero, si no es la realidad, quizá podría ser una novela... o un poema.

No me resisto a incluir una cita, de una de sus historias, de una de las que más me gusta, de una que resume una vida, quizá todas las vidas.

la primavera es como un espejo pero el mío tiene una esquina rota / era inevitable no iba a conservarse enterito después de este quinquenio más bien nutrido / pero aun con una esquina rota el espejo sirve la primavera sirve